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El Aceite de Oliva en la nutrición infantil y la salud de los niños

El aceite de oliva virgen, un aliado frente a la hipertensión

La investigadora Valentina Ruiz, que acaba de recibir la Medalla Chevreul, la distinción más antigua en el campo de la nutrición, que concede la Asociación Francesa para los Estudios de Cuerpos Grasos, dedica su trabajo a descubrir cuál de los componentes del aceite de oliva virgen es el que le confiere las cualidades cardiosaludables.

La dieta mediterránea juega un papel importante en la prevención de las enfermedades cardiovasculares, según han confirmado los primeros resultados del estudio Predimed, en el que participan 17 grupos de trabajo. Valentina Ruiz Gutiérrez, profesora de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), participa en este ensayo y dice que "se confirma la bajada de tensión arterial en todos los pacientes".

Los grupos que intervienen en este estudio han valorado los efectos de la dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen y frutos secos en el riesgo de sufrir episodios cardiovasculares, como infartos o anginas. Para ello, han distribuido a 772 personas en tres grupos de intervención. Dos de esos grupos consumieron una dieta mediterránea suplementada bien con aceite de oliva virgen (grupo A) o bien con frutos secos (grupo B). El tercer grupo siguió una dieta baja en grasas de acuerdo con las recomendaciones habituales de la práctica clínica actual.

Marcadores modificados

La presión arterial sistólica se redujo en los grupos A y B en un 3 y un 4 por ciento respectivamente, mientras que en el grupo que consumió una dieta baja en grasas no varió. La fracción del colesterol HDL aumentó un 6 y un 3 por ciento, respectivamente, en los grupos A y B, al tiempo que en el grupo bajo en grasa se mantuvo estable. Los tres grupos registraron un descenso de la fracción LDL del colesterol, pero la mayor merma se registró en el grupo A. En cuanto a los niveles de inflamación de las arterias, se registraron disminuciones de un 8 por ciento en el grupo A y de un 9 en el grupo B. En el grupo bajo en grasa, en cambio, creció un 1 por ciento. Por último, el índice de glucosa decreció en los grupos A y B un 3 y un 2 por ciento respectivamente, mientras que en el grupo de control de grasa se elevó un 2 por ciento.

Las primeras conclusiones apuntan a que una dieta suplementada con un mínimo de 50 gramos de aceite de oliva virgen y 30 gramos de frutos secos no provoca variación del peso corporal, y se aprecia una reducción de la presión arterial y de la resistencia a la insulina. Se observa, además, una reducción de la concentración sérica de los marcadores de la inflamación vascular relacionados con la aparición y el desarrollo de la arterioesclerosis. En el estudio participan 17 centros de investigación, 500 médicos y 100 nutricionistas.

Valentina Ruiz dirige desde 1990 el Grupo de Nutrición y Metabolismo Lipídico del Instituto de la Grasa, en Sevilla, donde analiza con pasión los beneficios del aceite de oliva en la tensión arterial. "Mi primer estudio con impacto empezó en 1991, cuando había trabajos que mostraban que la dieta mediterránea era buena y que lo fundamental era el ácido oleico que lleva el aceite de oliva; por ello, muchas empresas se dedicaron a obtener aceites con nivel alto de oleicos".

Su interés se centró en ver la diferencia entre los aceites alto-oleicos obtenidos mediante mutación y el de oliva virgen. El primer gran ensayo lo hicieron en el convento de Santa Paula, de Sevilla, en el que había un grupo de monjas hipertensas e hipercolesterolémicas.

"Vimos que el aceite de oliva era capaz de bajar la tensión arterial pero no el girasol alto-oleico. Los resultados se publicaron el Journal of Hipertension y demostramos otra serie de parámetros que incidían en la enfermedad cardiovascular".

Buscando al responsable

Ahora bien, si no es el ácido oleico, ¿qué componente del aceite de oliva es el que baja la hipertensión? La clave aún no está clara. "Pensábamos que eran los polifenoles, que efectivamente son exclusivos del aceite de oliva y van dentro de la fracción soluble, pero en los últimos estudios que se han hecho se ha llegado a la conclusión de que los polifenoles no bajan la hipertensión", comenta Valentina Ruiz, y añade: "Ahora estamos estudiando los triterpenos, el ácido oleanólico, con ensayos in vitro efectuados en aortas de rata donde se estudia la liberación de ácido nítrico y la afectación, y hemos visto que hay componentes capaces de emitir relajación endotelial".

Una dieta enriquecida con un mínimo de 50 gramos de aceite de oliva virgen y 30 gramos de frutos secos no provoca variación del peso corporal

Elemento vivo

Valentina Ruiz recuerda que el olivo es un árbol "que realmente posee unas características excepcionales porque tiene una corteza de tipo único, una forma viva de absorber los nutrientes y es algo que no podemos definir de igual modo que en una semilla de girasol". Para esta investigadora nacida en Jaén, "la misma variedad de olivo sembrado en zonas diferentes da como resultado aceites distintos".

Por eso, "el aceite es algo vivo y en distintos grupos de investigación se analizan unas doscientas nuevas sustancias procedentes, no ya de la aceituna, sino del propio olivo".

En los primeros estudios se observó que el aceite de oliva era capaz de bajar la tensión arterial, pero no así el de girasol alto oleico.

Fuente: Diariomedico.com

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El aceite de oliva virgen, un aliado frente a la hipertensión
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