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El Aceite de Oliva en la nutrición infantil y la salud de los niños

El aceite de oliva, un excelente "medicamento"

Aceite De Oliva para bebes Oliver Petit GourmetteExiste cada vez mayor evidencia científica de los beneficiosos efectos que los ácidos grasos monoinsaturados -y, en especial, el aceite de oliva- ejercen sobre la salud.

Los estudios más recientes que se han llevado a cabo en relación con sus propiedades antioxidantes indican que ejercen claros efectos preventivos frente a muchas enfermedades graves y, más en concreto, sobre las cardiovasculares.

Los beneficios de una dieta que contenga aceite de oliva han sido demostrados indefectiblemente mediante múltiples estudios bioquímicos y clínicos así como a través de estudios de población realizados en Europa y Estados Unidos. Según los mismos hay una estrecha relación entre los infartos de miocardio y los niveles de colesterol en sangre debidos a una dieta rica en grasas saturadas. De hecho, países como Italia, Grecia, Yugoslavia y Japón, donde la dieta es tradicionalmente rica en grasas vegetales (aceite de oliva y aceite de soja), presentan una incidencia mucho menor de infartos cardíacos mientras que Estados Unidos, Finlandia y los Países Bajos, donde existe un consumo elevado de grasas animales, tienen una mayor incidencia de cardiopatía coronaria.

En su día, el Estudio Framingham y el Estudio de la Administración de Veteranos demostraron que una dieta con escaso contenido en grasas animales y rica en grasas vegetales reducía la incidencia de infarto de miocardio en un 31% y de muerte súbita también en un 31%. Estos datos constituyeron la base de un gran cambio producido en los hábitos nutricionales de EE.UU. y Finlandia que, en aquellos momentos, registraban la mayor incidencia de insuficiencia cardíaca coronaria y mortalidad por infarto de miocardio en todo el mundo. Al cabo de pocos años se empezaron a notar los efectos de esos cambios en la dieta. Por ejemplo, en EE.UU. se produjo en sólo doce años una reducción de 850 a 420 (sobre 100.000) casos de infartos. Desde entonces se están llevando a cabo estudios más específicos al objeto de descubrir a qué elementos de la Dieta Mediterránea cabe atribuir esos beneficiosos efectos. Y los resultados demuestran que, entre los elementos más importantes (carbohidratos complejos, fruta, verduras, legumbres, aceite de oliva y vino), el aceite de oliva es realmente esencial para la salud.

Otro de los resultados obtenidos se centra en la incidencia del aceite de oliva en la longevidad. En ese sentido, el elevado contenido en antioxidantes parece contribuir de modo importante al efecto que la Dieta Mediterránea ejerce sobre la longevidad. De hecho, en Italia y Grecia la esperanza de vida es más elevada que en los países del Norte de Europa a pesar de contar con un mayor número de fumadores; y no hay indicio alguno de tendencia a la baja. Por otra parte, según un estudio italiano publicado por la revista Neurology en Mayo de 1999, una dieta con un contenido elevado de ácidos grasos monoinsaturados protege frente a la pérdida de memoria y a las funciones cognitivas, a menudo asociadas con la edad.

El estudio, realizado por el profesor Antonio Capurso del departamento de Geriatría de la Universidad de Bari se basó en el seguimiento de 278 sujetos de edad avanzada elegidos al azar que no padecían enfermedades neurológicas ni psiquiátricas con alteraciones cognitivas y que se sometieron tanto a evaluaciones neurofisiológicas como a valoraciones dietéticas. Todos los participantes en el estudio siguieron una Dieta Mediterránea típica (ingesta de ácidos grasos monoinsaturados equivalente al 17,6 por ciento de las calorías totales, de las que el 85% procedía del aceite de oliva, un consumo moderado de vino, carne, leche y productos lácteos, así como un consumo elevado de legumbres, cereales, frutas y verduras).

El estudio presentado por el Profesor Capurso sugirió que una ingesta elevada de ácidos grasos monoinsaturados podría preservar las funciones cognitivas de las personas sanas en edad geriátrica. Este efecto podría estar relacionado con el papel que desempeñan los ácidos grasos en el mantenimiento de la integridad estructural de las membranas neuronales.

Los ácidos grasos monoinsaturados son los componentes de las membranas neuronales y es bien sabido que en el proceso de envejecimiento se requiere una mayor cantidad de esos elementos.

Los mecanismos protectores del aceite de oliva, especialmente en enfermedades cardiovasculares, se deben fundamentalmente a los ácidos grasos monoinsaturados -en especial, ácido oleico- y a las sustancias antioxidantes que contiene, como la vitamina E y los compuestos fenólicos.

Fuente: dsalud.com

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