Menu

La dieta mediterránea es buena para el embarazo

Dieta mediterranea en el embarazo protege a los niños de asma y alergias

Piel de aceituna para prevenir el cáncer de mama.

Recomendaciones nutricionales de la AEP sobre el consumo de aceite de oliva en la infancia.

Alimentación en el bebé de nueve meses.

Ver todos...

Fin menu
Menu

Si dejas tu e-mail te avisaremos cuando publiquemos nuevos contenidos:

suscribirmeTambien te puedes suscribir mediante RSS aqui

Fin menu
El Aceite de Oliva en la nutrición infantil y la salud de los niños

Prevención de las enfermedades cardiovasculares desde la infancia

En su aparición influyen numerosos factores, algunos de los cuales pueden ser modificados: dieta, estilo de vida y factores de riesgo asociados.

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en España. Su impacto demográfico, sanitario y social, está aumentando y va a continuar haciéndolo en las próximas décadas, según estudios realizados por la Sociedad Española de Arteriosclerosis, la Sociedad Española de Cardiología y otras sociedades afines.

Prevención: la base, una dieta y estilo de vida saludables

Una dieta adecuada y un estilo de vida saludables pueden reducir en gran medida el riesgo de aparición o desarrollo de las enfermedades cardiovasculares. Por ello, es deseable que ya desde la infancia, los niños adopten dichos hábitos, de modo global, y sobre todo aquellos grupos con mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares en la edad adulta como son quienes sufren de hipercolesterolemia, tienen diabetes u obesidad, los niños sedentarios y los que tienen familiares con antecedentes de cardiopatía isquémica precoz.

Recomendaciones generales

La infancia es un periodo de crecimiento y desarrollo en el que las necesidades de energía y nutrientes por kilo de peso corporal son superiores a las del adulto. Por este motivo, las recomendaciones nunca deberán ser demasiado estrictas, ya que se correría el riesgo de incidir de modo negativo en el ritmo de crecimiento y bienestar de los más pequeños.

Es fundamental inculcar la práctica regular de actividad física junto con una dieta equilibrada y ajustada a las necesidades de los niños en este periodo.

Consejos para la confección de menús

  • Incluir variedad de alimentos, pero no en grandes cantidades.
  • Evitar el exceso de grasas saturadas e hidrogenadas que, consumidas en exceso, tienden a elevar los niveles de colesterol:
    eliminar la grasa visible de carnes y la piel de aves antes de su cocinado y escoger preferiblemente las carnes menos grasas.
    enfriar en la nevera los caldos de cocción de carnes y aves para que, solidificada la grasa sobrenadante (sobre todo saturada), pueda retirarse con facilidad.
    tomar sólo ocasionalmente y en cantidades moderadas: vísceras, embutidos y productos de pastelería, repostería y bollería, “snacks” ricos en grasa saturada.
    aumentar el consumo de pescado (blanco y azul) a mínimo 4 raciones semanales, en detrimento del de carne. Se recomienda el consumo habitual de pescado azul por su riqueza en ácidos grasos w-3.
    Se permite el consumo de 4-5 huevos a la semana, incluidos los que se utilizan para salsas, rebozados, etc.
    Incluir lácteos bajos en grasa (usarlos también en la cocina para elaborar: bechamel ligera, pudding, flan, etc.) y con menor frecuencia los semigrasos y grasos.
  • Incluir alimentos ricos en fibra (verduras, frutas, legumbre y productos integrales -pan, biscotes, galletas y cereales de desayuno&-) que contribuyen a reducir los niveles de colesterol.
  • Tomar al menos tres piezas diarias de fruta, procurando incluir alguna rica en vitamina C (antioxidante) e incluir diariamente verduras a ser posible, una en forma cruda (ensaladas).
  • Tomar pastas alimenticias y arroz, entre dos y cuatro veces por semana e incluir cada día cantidad suficiente de cereales como el pan, mejor si es integral.
  • Tomar 3 ó 4 veces por semana legumbres, como plato principal o guarnición.
  • Combinar cereales, legumbres y féculas sólo con verduras: judías verdes con patata, espinacas con un puñadito de garbanzos, pochas con calabaza y otras verduras, etc., evitando añadir ingredientes grasos de origen animal.
  • Emplear guarniciones vegetales para acompañar los segundos platos, así como salsas libres de grasas inadecuadas (nata, mantequilla, etc.), salsa bajas en calorías (especialmente si existe sobrepeso y obesidad) y otras a base de caldos desgrasados, hortalizas y aceite de oliva.
  • Limitar el consumo de alimentos muy azucarados y de la sal.
  • Beber al menos 1,5-2 L de agua al día (6-8 vasos diarios).
  • Leer con atención el etiquetado de los alimentos. Evitar los que tienen en alto porcentaje grasas saturadas -algunas marcas comerciales de margarinas, repostería industrial, snacks fritos en grasas inadecuadas-, y los ricos en sodio y los muy azucarados.

Técnicas culinarias y condimentación

  • Utilizar todo tipo de técnicas culinarias, salvo las elaboradas con grasas inadecuadas (mantequilla, nata...). Limitar el consumo de alimentos fritos, rebozados o empanados (resultan más calóricos al absorber más grasa y suelen contener más sodio), en especial si existe exceso de peso o se realizan con grasas inadecuadas. En cuanto a guisos y estofados, se admiten los elaborados con alimentos de origen animal poco grasos (aves, conejo, cortes magros de ternera y cerdo...), con aceite de oliva, harina y caldos desgrasados, hortalizas, etc. P. ej. Estofado de pavo o pollo sin piel a la jardinera, conejo estofado con setas o champiñones, o pescado en salsa verde&.
  • Usar con moderación la sal y el azúcar.
  • Escoger preferiblemente el aceite de oliva tanto para cocinar como para aliñar en crudo; en este último caso es preferible el aceite de oliva virgen.
  • Limitar la mantequilla y otras grasas animales (sebo, manteca...) y usar con moderación la margarina vegetal, preferiblemente en crudo.

Fuente: Revista Consumer

delicious Facebook Technorati Yahoo Meneame MySpace

Prevención de las enfermedades cardiovasculares desde la infancia
MONVA S.L © 2009 | Textos legales y politica de privacidad